CARLINMORVAN
Cuanta experiencia ya habremos acomulado en el manejo de nuestras emociones, especiamente cuando hemos tenido que enfrentarnos a lo que el amor es capaz de generar , a los estímulos que se nos presentan constantemente, especialmente ante aquellos afectos en donde somos uno de los actores principales, en lo concerniente a compartirlo con una pareja.
Muchas veces nos habremos sorprendido de sus resultados, de como realmente sabemos manejar nuestra inteligencia emocional en esas situaciones, especialmente, cuando compartimos autenticamente, sin limitaciones , cuando nos identificamos plenamente con la persona a quien hemos seleccionado como nuestra pareja.
Sabemos que al ya estar identificados, se ha dado paso a que se originen las emociones, los sentimientos, que hay que saberlos manejar a fin de que no nos conduzcan a resultados negativos, por ejemplo, demandar en la misma forma que damos, a exigir que se nos responda en igualdad de intensidad , a darle paso a la dependencia, a que no se genere la frustación, decepción, a que no se manifieste el sufrimiento
Nuestras emociones deben ser bien controladas, previendo su alcance, repercusiones, lo que ellas pueden originar y sobre todo, hay que optimizarlas en resultados que nos favorezcan y permita disfrutar su intensidad. Las emociones son energía que activan nuestra mente, conlleva a nuestro cuerpo físico a actuar desde lo externo, una caricia, una sonrrisa, un saludo, un beso , un acto sexual de amor, pero también en lo interno produciendo alegría, felicidad, dicha, como también puede darse el lado negativo, odio, ira, rencor.
Sabremos manejarla adecuadamente en la medida que ya tenemos un buen autoconocimeinto de nosotros mismos, de que ya sabemos la importancia de sorprendernos atentos cuando ellas surgen, cuando las ponemos actuar, cuando ya conocemos nuestras debilidades, fortalezas, la intensidad de ellas y lo que es capaz de originar.
No debe soprendernos que se diga, que entrenarse en el desarrollo de las aptitudes emocionales permite desarrollar la capacidad de manejar las emociones idóneas para cada acción y regular su manifestación, manteniendo el equilibrio emocional; transmitiendo estados de ánimo para generar actitudes y respuestas positivas; aprendiendo a evaluar el \'costo emocional\' de situaciones y acciones; desarrollando destrezas sociales, forjando y manejando relaciones con clientes, proveedores, colegas, etc.; realizando un plan de aplicación en el terreno de nuestra esfera de influencia empresarial y laboral, extendiéndolo a la vida familiar y social.
Recuerde este atento en el manejo de sus emociones, no que estas lo hagan por usted y verá que puede obtener de ella lo positivo, disfutar los resultados que generar sabiéndoselas manejar.